Tapones de basura.

 



Amor de Dios tu eres como río, tú eres como lluvia que limpia mi ser...(canción)


Solo cuando llueve suficiente nos damos cuenta la cantidad de basura que hay en las alcantarillas de nuestras casas; cuando el patio aparentemente limpio comienza a contener agua que puede entrar lentamente por la puerta trasera de la cocina invadiendo inocentemente los muebles, echando a perder los tapetes y volviendo al patio una nueva ,desconocida e interesante alberca que creímos que jamás podríamos tener...

Cuanto necesitamos que llueva el Amor de Dios y se inunde nuestra vida para verificar donde están los tapones de pelos de perro, de cucarachas muertas, de hojas del árbol ,de restos de plantas, de jabón en polvo y mucha tierra que creímos haber barrido...

Para David llovía en el Salmo 51..."Cuanto le llovía "..."Cuanto sacó para afuera la corriente de agua que produjo la lluvia de Amor de Dios"..."Eran tan visibles los tapones ,la basura y las mugres, que la evidencia de las mismas solo provocaba Un clamor por limpieza"....¡Para esto nos tiene que llover!



Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.


 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.


Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.


 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.


 He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.




He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.


Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.


Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.


Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.


Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.




No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu


Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.


Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.


Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.


Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.


Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.




Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.


Cuando empieza a llover identificamos los tapones que estaban obstruyendo nuestras vidas por la pura misericordia de Dios y su plan eterno para nuestras vidas.

El Amor de Dios viene como un rio ,como lluvia y limpiara nuestro ser antes de multiplicarnos en otros.-Verso 13-

De lluvias;  un Pre-Avivamiento.

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