mercader 59
A grandes rasgos voy a contar un poquito de lo que es mi biografía de cómo conocí a Jesucristo y lo importante que fue para mi vida y para mis convicciones recuerdo haber llegado a mercader 59 en un pueblo llamado lobería de la provincia de Buenos Aires del país de Argentina cuando tenía 9 años conocimos ese lugar porque estábamos buscando sanidad para mi madre que traía un grave problema la tiroides habíamos visitado varios lugares en un acto de desesperación hasta que dimos con el lugar donde ella después me enteré había sido de un lugar donde ella había sido parte muy en su infancia recuperamos ese lugar y a raíz de su sanidad fue como proseguimos en esa oportunidad mi mamá ya estaba casada con una persona maravillosa pero que nada tenía que ver con el cristianismo evangélico sino con el catolicismo cultural normal de la época nunca imaginé tener la experiencia impresionante de lo que es el evangelio de lo que es la verdad la vida y cuál era el camino recuerdo patente cada una de esas experiencias la presencia de Dios estaba ni bien habríamos la puerta de mercader 59 podría nombrar muchas personas pero En esa ocasión estaba el pastor nelio y la pastora Nelly Pérez era solo cuestión de caminar tres pasos hacia la banca y saber que había algo muy poderoso en el ambiente yo solo tenía 9 años y podía detectarlo y puedo detectarlo hasta el día de hoy esos fueron los inicios de una convicción que comenzó en un plano en el que yo no tenía mucho conocimiento de la palabra a una edad en la que yo no conocía mucho de la palabra pero había algo en mi espíritu que sí tenía idea de lo que estaba viviendo tengo tantas experiencias desde sentir la presencia de Dios desde entender de lo que es desde entender ahora lo que significa entrar al tercer cielo de lo que significaba para nosotros pasar por esa puerta y sentarnos en las bancas para dejar atrás todo ese segundo cielo todas esas preocupaciones todas las enfermedades todos los dilemas que traíamos como familia en el sentido de que teníamos familiares más precisamente abuelos paternos que creían que ir a ese lugar era malo que era dañino íbamos a escondidas no decíamos nada recuerdo a mamá dejar la casa preparada la cena lista la comida lista la ropa preparada la casa limpia para que no hubiera razones por las que mi padre se enfadaba se enfadara con nosotros y salíamos a ese lugar que alimentaba nuestro espíritu no nuestra mente entendí lo que significaba entrar el tercer cielo cuando mi espíritu era reconfortado en la infancia había una atmósfera diferente y sobre todas las cosas porque
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